La ex presidenta serbobosnia, Biljana Plavsic hizo una impresionante confesión ante el tribunal de crímenes de guerra de la ONU ayer, al decir a los jueces que el papel que desempeñó en la "limpieza étnica" durante la guerra civil en Bosnia aún la atormenta.
La ex secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright condenó duramente por su parte la política de Plavsic de expulsar de Bosnia a todos los residentes no serbios durante el conflicto en la región de los Balcanes.
Sin embargo, Albright alabó la actitud de la ex jefa de Estado por admitir ante el tribunal de La Haya sin vacilaciones su responsabilidad en las atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad de su gobierno.
Albright dijo que los "inimaginables" asesinatos, violaciones y otros actos de violencia, así como los campos de concentración establecidos entre 1992 y 1995 durante el conflicto de Bosnia, le evocaron los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
"Se hizo muy evidente para cualquiera que observara lo que estaba pasando (en Bosnia) que evocaba imágenes que traían a la memoria la Segunda Guerra Mundial", dijo Albright, refiriéndose a la separación de familias y a la forma en que las víctimas eran transportadas en abarrotados autobuses y trenes.
"Vimos imágenes de personas conducidas a lo que sólo podría calificarse como campos de concentración (...). Personas que fueron expulsadas de sus casas sólo por ser quiénes eran, por su origen étnico", agregó la ex jefa de la diplomacia estadounidense.
En la histórica audiencia el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia determinará la sentencia para Plavsic, que en octubre cambió su declaración de inocente por la de culpable de parte de los cargos, evitando ser sometida a juicio.
Albrigh, la ex funcionaria estadounidense de más alto nivel en testificar en La Haya, describió su horror cuando se enteró de la limpieza étnica de la población no serbia en Bosnia.
"Era inimaginable que pudiera estar sucediendo ese tipo de cosas y que se estuvieran haciendo (...) de forma deliberada, no por accidente de un soldado ebrio, sino como parte de algún tipo de plan para erradicar grupos de personas", dijo Albright.
Durante la guerra de Bosnia, Plavsic era la número dos del líder serbobosnio Radovan Karadzic, uno de los hombres más buscados por el tribunal, y luego lo reemplazó en el cargo.