El alcalde de Toronto, Rob Ford, pidió perdón, pero eludió dimitir tras haber admitido esta mañana que había fumado crack y señaló que espera que sus conciudadanos "decidan si quieren que siga como alcalde" en las elecciones previstas para el 27 de octubre de 2014.
"Sé que los decepcioné y no puedo hacer otra cosa que pedir disculpas. Lo siento. Sé que tengo que recuperar su confianza. Amo mi trabajo. Amo mi trabajo y amo mi ciudad", afirmó Ford en una breve declaración en la sede del ayuntamiento de Toronto.