A los hospitales llegan cada vez más jóvenes con infartos, taquicardias, hipertensión arterial, y alteraciones cardíacas propias de personas mayores, provocados por un factor nuevo: el abuso de bebidas energizantes mezcladas con alcohol.
Los jóvenes que mezclan bebidas energizantes con alcohol, tienen dos veces más probabilidades de sufrir daños en su salud que aquellos que sólo beben alcohol.
Investigadores de Wake Forest University, en Carolina, entrevistaron a cerca de 4,000 estudiantes estadounidenses sobre sus hábitos de consumo de alcohol.
Ellos encontraron que los jóvenes que bebían cocteles mezclados con bebidas energizantes, estaban más expuestos a sufrir daños, necesitar ayuda médica, o experimentar problemas sexuales.
El informe dijo que la razón es que las bebidas energizantes ocultan la borrachera.
Esas bebidas contienen altos niveles de cafeína y de otros estimulantes como el ginseng. Y entre los jóvenes es muy popular mezclarlas con alcohol.
Los resultados de la encuesta -que fueron presentados en una reunión de la American Public Health Association-, indican que el 25% de quienes se emborracharon con alcohol en los 30 días anteriores, habían consumido cocteles energizantes.
Comparados con los estudiantes que no habían mezclado el alcohol, los primeros resultaron doblemente expuestos a necesitar atención médica, o a viajar con un conductor ebrio.
También estaban doblemente expuestos a tomar ventaja sexual de otra persona, o a ser objeto de avances sexuales por parte de otro.
En una típica juerga, quienes mezclaron su trago bebieron un 36% más que los otros estudiantes, y también reportaron el doble de episodios de borrachera semanal.
Ella dijo que el problema era que los estudiantes no se daban cuenta de que cuando mezclaban alcohol con energizantes, estaban más borrachos de lo que ellos creían.
"Estudiantes cuyas capacidades motoras, reacciones visuales y juicio resultan alterados por el consumo de alcohol, pueden no percibir tan fácilmente que están intoxicados cuando lo mezclan con un estimulante.
"Sólo los síntomas de borrachera se reducen, pero no la borrachera en sí misma. Ellos no pueden decir si están borrachos, ni tampoco si los otros lo están.
"En consecuencia pueden resultar lastimados, o lastimar a otra persona", dijo O'Brien.
Agregó que "los estudiantes deben ser informados de los riesgos de mezclar alcohol con bebidas energizantes, como parte de un programa general para la reducción del consumo elevado de alcohol ".