Apenas dos días después de que los militares y familias del Fuerte Bliss lamentaron la muerte de nueve soldados de la Compañía de Mantenimiento 507, "un gran regocijo"" estalló al saberse que otros cinco ex prisioneros de guerra de Irak estaban vivos y en libertad.
"Cuando todo esto se inició era como una pesadilla"", dijo ayer Joel Hernández a la cadena de televisión NBC, refiriéndose a la captura de su hermano Edgar Alan Hernández. Estábamos esperando buenas noticias y obtuvimos buenas noticias y así que ahora es el momento de celebrar"", manifestó el joven, hijo de padres mexicanos.
Hernández y otros seis prisioneros de guerra fueron recogidos el domingo por las fuerzas estadounidenses en su avance hacia Tikrit. Los seis hombres y una mujer incluían a cinco elementos de la 507 y a dos pilotos de un helicóptero Apache con base en el Fuerte Hood, cerca de la localidad de Killeen.
Algunos de los familiares de los prisioneros de guerra se enteraron de que estaban bien mediante la televisión. Cuando lo vi, fue como si alguien hubiera ganado la Serie Mundial de Béisbol. Todo mundo estaba corriendo por todos lados, gritando"", dijo Ron Young padre, de Lithia Springs, Georgia, sobre su hijo, el piloto Ronald Young. Su helicóptero tuvo que realizar un aterrizaje forzoso el 24 de marzo.
La felicidad, sin embargo, fue contenida hasta cierto punto, por el hecho de que dos miembros de la 507, James Kiehl y el mexicano naturalizado estadounidense Rubén Estrella Soto, fueron sepultados ayer. Estamos felices por el resto de los prisioneros de guerra, porque pensamos que podrían estar también muertos"", expresó Alma Wallace, prima de Estrella Soto.