La fiscalía federal alemana anunció la apertura de un sumario contra los servicios secretos de EE.UU. por las escuchas a un teléfono móvil de la canciller, Angela Merkel, decisión que reabre un asunto que tensó las relaciones entre los dos aliados transatlánticos.
Tras meses de profunda reflexión y exhaustiva investigación, el fiscal federal, Harald Range, se presentó ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento convencido de que hay hechos tangibles que demuestran que se practicaron esas escuchas.
Nuestro código penal tipifica estas prácticas como delito, sea si incurre en ellas un ciudadano, organización o un servicio secreto no legitimado, apuntó Range, en una comparecencia ante los medios, tras la sesión a puerta cerrada con ese órgano parlamentario.
En consecuencia, su departamento ha abierto un sumario contra miembros desconocidos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense, como presuntos autores materiales de ese delito.
Sin embargo, no se han llegado a concretar indicios del espionaje masivo a ciudadanos alemanes por parte de los servicios de inteligencia británicos o estadounidenses, por lo que no corresponde abrir diligencias en esa dirección, añadió Range.
Según el fiscal federal, se han presentado hasta 2,000 denuncias en relación con esas presuntas prácticas de la NSA sobre ciudadanos alemanes.