El Gobierno alemán retiró a sus asesores de las inmediaciones de Kabul, tras el asesinato de dos militares estadounidenses en el Ministerio del Interior afgano y ante la escalada de violencia desatada por la quema de ejemplares del Corán en una base de Estados Unidos.
Se trata de unos cincuenta asesores, indicaron fuentes del Ministerio de Cooperación y Ayuda al Desarrollo, según las cuales dicho personal regresará a su trabajo cuando se aclaren las circunstancias de la muerte de los soldados.
La retirada es de “efecto temporal” y como “medida preventiva”, indicó el ministro de Cooperación y Ayuda al Desarrollo, Dirk Niebel, quien recalcó que la seguridad del personal es “absolutamente prioritaria”.
Según datos de su departamento, aproximadamente unos 2 mil expertos alemanes en ayuda al desarrollo se encuentran destinados a Afganistán.
Los dos soldados estadounidenses fueron hallados muertos con disparos en la cabeza en las dependencias del citado ministerio el sábado por la tarde.
Los talibanes reivindicaron la autoría del ataque y aseguraron que se trata de una venganza por la quema de ejemplares del Corán en la base estadounidense de Bagram, lo que ha desatado una violenta ola de protestas en el país.