Una alerta de bomba a bordo de un avión de la compañía aérea Ryanair que volaba entre París y Dublín obligó al aparato a hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto escocés de Prestwick, que fue cerrado como medida de precaución.
Los 167 pasajeros que iban a bordo del avión abandonaron el aparato "sanos y salvos" y están siendo interrogados por la Policía de Strathclyde (Escocia)", precisó un portavoz policial. El avión volaba desde París Beauvais (a unos cien kilómetros de la capital francesa) a Dublín cuando tuvo que ser desviado siguiendo las instrucciones del Departamento de Transporte hacia Prestwick, donde aterrizó a las 14: 22 hora local (13: 22 GMT), confirmó la aerolínea Ryanair. Según la compañía, el personal de cabina a bordo recibió una nota en la que se aseguraba que "había una bomba".