La Casa Blanca anunció ayer que podría permitir que algunos presuntos partidarios del derrocado Sadam Hussein integren un gobierno interino iraquí, en momentos en que persiste la violencia en el país.
Hasta la fecha, la coalición liderada por Estados Unidos en Irak había impedido que miembros del ilegalizado Partido Baas tomarán parte en el gobierno iraquí por temor de que permanecieran leales a Hussein.
"Estamos revisando cómo se están implementando las políticas y cómo podemos equilibrar mejor la necesidad de experiencia que tienen algunos iraquíes con la necesidad de justicia. Es algo que estamos examinando, estamos trabajando para responder a eso", dijo el portavoz de la Casa Blanca Scott McClellan.
También ayer, tres rehenes extranjeros fueron liberados en Irak en una jornada marcada por una protesta chiíta.
Por otra parte, un hombre armado mató ayer a un guardia de seguridad sudafricano en un supermercado de Bagdad tras acusarlo de ser judío.
El sudafricano, que al principio fue identificado por la Policía como un español, murió de un disparo en la cabeza en un supermercado en el distrito Adhamiya, habitado principalmente por musulmanes sunitas, en Bagdad.
En Basora, la calma imperó ayer tras los atentados del miércoles. En la ciudad se celebraron los funerales de los más de 70 víctimas mortales del cuádruple atentado suicida.
El resurgimiento de la violencia ha provocado una ola de secuestros y agresiones contra extranjeros en Irak.
España accedió a la petición estadounidense de dejar sus agentes de espionaje en Irak y no los retirará junto con sus 1,300 soldados.
"Sí, hay un acuerdo, un consenso, en esto. Tanto los ministros de Defensa como Relaciones Exteriores hablaron de esto"", afirmó Trinidad Jiménez, vocera de relaciones internacionales del partido socialista. Jiménez aseguró que "España mantendrá allí (en Irak) un compromiso. Es sólo cuestión de decidir dónde y cómo"".
Allegados a Hussein en gobierno iraquí
España mantendrá espías en Irak pese a la anunciada partida de sus tropas.