Correligionarios del ex presidente, Alfonso Portillo, criticaron ayer a la Fiscalía General de Guatemala por haber solicitado su captura, por considerar que no existen pruebas en su contra.
El secretario general adjunto del partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Arístides Crespo, dijo que la orden de captura solicitada ayer por el Fiscal General, Juan Luis Florido, en contra del ex gobernante, "es otra acción cómica del Ministerio Público".
Crespo, cuyo partido llevó al poder a portillo en 2000, aseguró que la Fiscalía no cuenta con pruebas contundentes que involucren al ex gobernante con actos de corrupción, y calificó el hecho como "una cortina de humo" que pretende desviar la atención de la opinión pública de otros problemas.
La Fiscalía General de Guatemala solicitó a un tribunal penal una orden de captura en contra de Portillo, por los delitos de peculado y malversación de fondos públicos, y anunció que solicitará su extradición a México.
El Fiscal General, Juan Luis Florido, dijo que "se presentó la (solicitud de) orden de captura (..) después de contarse con todos los elementos apropiados dentro de la investigación".
"Se trata de un explosivo de gran potencia, lo que sugiere que no se trata de un artefacto artesanal. Si se trata de un explosivo militar, un explosivo comercial o un plástico, no lo podemos confirmar por el momento", dijo.
La Policía no sabe cuántos cadáveres quedaron atrapados en el metro atacado con una bomba cerca de la estación londinense Russell Square, admitió Paddick.
Paddick explicó que las condiciones para recuperar esos cadáveres "son muy difíciles", pues trabajan en un túnel muy estrecho a 30 metros de profundidad.
"El calor y el polvo hacen muy difíciles las condiciones de trabajo de los investigadores. Hace muchísimo calor. Será un gran desafío, en condiciones cada vez más difíciles", insistió.
Además señaló que aún no hay detenidos en relación con los ataques, y se negó a confirmar versiones de prensa según las cuales Scotland Yard habría pedido a policías europeas datos sobre un marroquí Mohammed Al Guerbuzi, quien desapareció de su casa en el norte de Londres.
La Policía y los equipos médicos y forenses británicos comenzaron ayer la identificación de los fallecidos en los atentados, una labor que fuentes oficiales han precisado que se prevé "compleja" y puede durar semanas.
Hasta el momento la cifra oficial de víctimas es de 50 muertos, unos 700 heridos, y 25 desaparecidos, si bien se teme que el número de fallecidos pueda aumentar porque aún no se han recuperado todos los cadáveres y algunos heridos se encuentran en muy grave estado.
Las calles, estaciones de trenes y metro de Londres son filmadas permanentemente por una densa red de cámaras de vigilancia que podrían brindar indicios cruciales en la investigación.
Según algunos expertos, pueden pasar varias semanas hasta que se hayan identificado todos los cadáveres, muchos de los cuales han resultado enormemente mutilados o desfigurados.