Las clases se reanudaron ayer para los estudiantes de la primaria de Newtown, Connecticut, en la que un hombre armado ingresó el mes pasado y mató a 20 niños y seis adultos antes de suicidarse en la segunda peor matanza en una escuela en la historia de Estados Unidos.
Con las instalaciones académicas aún consideradas escena del crimen por las autoridades, los más de 400 estudiantes de la escuela primaria Sandy Hook tomaron clases en un pueblo vecino.
Los agentes de la Policía que vigilaban la nueva escuela la consideraron “la escuela más segura en Estados Unidos”.
Janet Robinson, directora de la primaria de Newtown, dijo que los agentes realizarían su mejor esfuerzo para hacer que los estudiantes se sientan seguros.