La agencia FBI advirtió a las autoridades de la ciudad de Nueva York ayer sobre información no confirmada, según la cual algunos monumentos, como la estatua de la Libertad y el puente de Brooklyn, podrían ser blanco de terroristas, dijo una fuente de justicia.
La información, hecha llegar a la fuerza de tarea conjunta antiterrorismo del FBI en Nueva York, se basó en entrevistas con detenidos y no fue confirmada independientemente, agregó la fuente. El comisionado policial Raymond Kelly dijo que el Departamento de Policía de Nueva York se mantenía en estrecho contacto con las autoridades federales, y agregó que está preparado para cualquier eventualidad. Los comentarios de Kelly surgieron un día antes de la concentración anual de buques y personal navales, llamada Semana de la Flota.
Kelly indicó que "la policía hace lo mejor que puede en términos razonables para prevenir otro hecho y para responder en caso de que Dios no lo quiera surja uno". Fueron delimitadas algunas zonas de seguridad, y las autoridades prohibieron que las naves acuáticas se acerquen a menos de 150 metros del edificio de las Naciones Unidas y de los islotes Ellis o Liberty. Asimismo, ninguna nave puede acercarse a menos de 26 metros de los soportes o diques de los puentes, a los ventiladores de los túneles o a las instalaciones erigidas cerca del agua.
El lunes, las autoridades habían anunciado restricciones adicionales con motivo de la feria naval. Hay zonas de protección donde las embarcaciones no deben desplazarse a gran velocidad para no generar turbulencias en un radio de 500 metros alrededor de todas las embarcaciones navales de Estados Unidos, a ninguna hora. Las naves no militares no pueden aproximarse a menos de 100 metros de cualquier embarcación de la Armada estadounidense, a menos que una patrulla lo autorice.
Por otro lado el fiscal general estadounidense John Ashcroft y el director de la policía federal (FBI), Robert Mueller fueron informados días después del 11 de setiembre pero no le dijeron al presidente que un agente del FBI había alertado que miembros de Al Qaeda podían estar entrenándose en escuelas de vuelo de EU, confirmó la Casa Blanca ayer.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer dijo que ninguno de los dos responsables alertó a Bush sobre el informe del agente, hasta una fecha reciente, confirmando un artículo publicado por el New York Times. Pero Fleischer restó importancia al error de juicio, diciendo que "inmediatamente después del 11 de setiembre el centro de la investigación se ubicó en las escuelas de vuelo".
Preguntado si el presidente estaba molesto con Mueller o Ashcroft por no alertarlo acerca del memorándum, Fleischer dijo que el mandatario "está muy satisfecho por el trabajo hecho", por ambos funcionarios. La controversia se suma al creciente criticismo de que es objeto el FBI por su manejo de las advertencias sobre actos terroristas y de la inteligencia.
El informe fue escrito por un agente de la policía federal en Phoenix, Arizona (suroeste) y enviado a la sede del FBI en julio, solicitando investigar a estudiantes extranjeros sospechosos en escuelas de vuelo estadounidenses, según varios responsables. York