El transporte colectivo en El Salvador continúa parcialmente paralizado, bajo las amenazas de pandillas que están afectando a ese sector y al comercio, pese a que soldados y policías custodian las calles para garantizar el servicio a los pasajeros, según medios locales.
Cientos de personas se movilizan en camiones particulares y militares habilitados para cubrir las rutas hacia San Salvador y en esta capital, después de que las pandillas Mara Salvatrucha (M-S) y Mara 18 (M-18) amenazaran con atacar a los conductores y a sus vehículos para exigir que se vete una ley en su contra.
Medios locales reportaron que alrededor de 15 rutas están prestando el servicio, al tiempo que se mantiene suspendido desde la localidad de Soyapango a San Salvador y hacia el oriente del país.
“El Gobierno está haciendo la parte que le corresponde en el sentido del dispositivo de seguridad, incluso, lo que es prestar el acompañamiento a las unidades. Sin embargo, hay algunos empresarios que han decidido no sacarlas”, dijo el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Manuel Melgar, al canal 33 de la televisión local.
Confirmó que desde el lunes se puso en marcha un “dispositivo” de seguridad, que incluye patrullas en las zonas “más problemáticas” y en las terminales de autobuses.
“El llamado que yo quería hacer es que saquen sus unidades, que hay seguridad en la calle y que eso le va a beneficiar al pueblo salvadoreño”.
El ministro afirmó que “se trata de amenazas”, de "llamadas telefónicas, chantaje”, pero que “cuando se atreven a actuar son capturados”.