El asilo concedido por Venezuela al extécnico de la CIA Edward Snowden es una muestra más del arraigo en Latinoamérica de esa y otras figuras, como el refugio, que ha beneficiado, entre otros, a Julian Assange y al exlíder germano-oriental Erich Honecker, aunque los más favorecidos han sido los propios latinoamericanos.
El estadounidense, tras recibir ofrecimientos de asilo por parte de Nicaragua y Bolivia, optó por la oferta del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, según confirmó Alexéi Pushkov, jefe del comité de Exteriores de la Duma o Cámara de diputados de Rusia.

Snowden, quien se encuentra en la zona de tránsito del aeropuerto moscovita de Sheremétievo desde el 23 de junio pasado, está acusado de violar la ley de espionaje estadounidense tras filtrar información clasificada.
El caso de Snowden remite inmediatamente al de Assange, el fundador de WikiLeaks, refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres desde el 19 de junio de 2012.
Assange, pedido en extradición por Suecia por presuntos delitos sexuales, pero en la mira de EE.UU. por filtrar miles de documentos y cables diplomáticos confidenciales, no ha podido obtener un salvoconducto para abandonar la legación diplomática en Reino Unido, país que dice que su principal obligación legal es entregárselo a la Justicia sueca.
Prácticamente no hay un país de América Latina que no tenga un historial de asilados.
En Brasil, el caso más polémico en los últimos tiempos fue el del italiano Cesare Battisti, exactivista de un grupo ligado a las Brigadas Rojas, que fue condenado en su país por cuatro asesinatos y recibió el estatus de “asilado político” en 2010.
Sin embargo, el más notorio de los asilados en Brasil fue el general paraguayo Alfredo Stroessner, quien vivió en Brasilia desde 1989 y murió en esa capital hace 7 años.
Brasil también acogió como asilados a otros paraguayos, como el expresidente Raúl Cubas y el exgeneral Lino César Oviedo, así como al expresidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez.
El asilado más significativo que tiene Colombia actualmente es el empresario y político venezolano Pedro Carmona Estanga, que fue jefe de Estado de su país por poco más de un día tras el golpe cívico militar del 11 de abril de 2002 contra Hugo Chávez y se refugió en la Embajada colombiana en Caracas.
Entre los asilados actualmente en Panamá está la exdirectora de inteligencia colombiana María del Pilar Hurtado, objeto de un proceso por espionaje en Colombia, lo que ha generado roces entre ambos países.
Otro asilo que fue "incómodo" en el pasado fue el del sha de Irán Mohamed Reza Pahlevi, quien vivió en isla Contadora en Panamá entre 1979 y 1980.
También se encuentran en Panamá en calidad de asilados los expresidentes de Guatemala Jorge Serrano Elías, a quien el mes pasado una sala de apelaciones de su país anuló la orden internacional de captura y petición de extradición emitida hace veinte años.
Otros asilados en Panamá son el expresidente de Ecuador Abdalá Bucaram y el exgeneral golpista haitiano Raoul Cedrás (1991-1994).