Ante el peligro que implica para la salud humana y la contaminación de los cuerpos de agua, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ordenó la prohibición del plaguicida endosulfán.
El endosulfan es ampliamente utilizado en los arrozales, tras la aparición del acaro Spinki.
Natalia Young, directora de Protección de la Calidad Ambiental de la ANAM, explicó que desde marzo de 2005 se formuló la recomendación, que tiene como propósito proteger la salud humana, del ambiente, y las fuentes de agua.
El pasado año se originó una serie de problemas ambientales relacionados con el uso de este químico, cuando se utilizó sin controles.
A raíz de esto, en marzo de 2005, la ANAM recomendó al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) la prohibición del endosulfán (plaguicida clorinado) en cultivos de arroz.
La solicitud fue acogida y discutida en la reunión ordinaria de la Comisión Técnica de Plaguicidas en el mes de julio de 2005.
Se conoció que para proceder a la prohibición se requiere un consenso de las instituciones que componen la comisión, y una vez se complete el trámite respectivo, el MIDA deberá emitir la resolución respectiva de prohibición.
Aunque no se ha cumplido con esto, la ANAM continúa con sus esfuerzos, a través de su representación en la Comisión Técnica de Plaguicidas, para prohibir su uso.
El endosulfán entra al aire, al agua y al suelo durante su manufactura y uso.
Este es rociado sobre cultivos y puede viajar largas distancias antes de depositarse sobre cosechas, en el suelo o el agua, y no se disuelve fácilmente en agua superficial se adhiere a partículas de tierra que flotan o a sedimentos en el fondo.