La Administración portuguesa notificó a una anciana campesina que el complemento de jubilación para su pensión asciende a un euro y que no podrá hacérselo efectivo mientras no acumule cinco meses.
La anciana Joana Sampaio, residente en una localidad del norte de Portugal, rellenó con la ayuda de sus familiares los papeles para poder recibir "un complemento de la jubilación" que necesita, ya que, según afirmó un sobrino suyo, su pensión, de 299 euros, "se dedica casi toda al gasto en medicamentos".
La Administración lusa, en su respuesta a la anciana, le notificó que, efectivamente, tenia derecho a un complemento y que éste ascendía a un euro.
Uno de los sobrinos de la solicitante dijo que el Servicio Nacional de Seguridad Social respondió por carta a la petición, y en ella le advertía de que no podría emitir un cheque por ese valor.