La canciller alemana, Ángela Merkel, logró el espaldarazo que necesitaba para afrontar un difícil año electoral y la aún más complicada crisis económica, y en el congreso de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Stuttgart salió reelegida como Presidenta del partido con un 94.8%.
Entre los observadores políticos nadie dudaba de que acabaría obteniendo el apoyo necesario pese a las críticas internas a lo que muchos consideran un plan de reactivación económica demasiado tímido.
Sin embargo, las que acabaron siendo tímidas fueron las críticas a Merkel.