El origen de los anillos de Saturno, uno de los misterios más populares del sistema solar, podría ser un asesinato cósmico, según una nueva teoría.
La víctima habría sido una luna no identificada del propio planeta que desapareció hace unos 4,500 millones de años.
El principal sospechoso en el caso es un disco de gas de hidrógeno que alguna vez rodeó a Saturno cuando se formaban sus decenas de lunas, pero que desapareció de la escena del crimen.
¿Qué provocó la muerte? Una inmersión forzada de la luna en el gigantesco planeta gaseoso, que dejó como única evidencia sus ahora coloridos y espectaculares anillos.
Cuando la luna se movió en espiral antes de morir, Saturno le robó su capa exterior de hielo, que luego formó los anillos, según una nueva teoría.
"Saturno fue un cómplice y eso generó los anillos", dijo la autora del estudio, Robin Canup, astrónoma del Southwest Research Institute, en Colorado, Estados Unidos.