Dos explosiones que causaron al menos ocho muertos y 101 heridos en la ciudad mexicana de Morelia tiñeron de sangre la fiesta nacional de la independencia, en el primer atentado perpetrado contra civiles desde el recrudecimiento de la ola de violencia del crimen organizado.
Leonel Godoy, gobernador del estado de Michoacán, cuya capital es Morelia, aseguró que las primeras hipótesis apuntan a un "atentado terrorista" de bandas organizadas que, por primera vez desde la llegada al poder del presidente Felipe Calderón, habrían apuntado a objetivos civiles.
Godoy aseguró, en una entrevista televisada, que las autoridades recibieron amenazas de posibles atentados en Michoacán, estado del que es originario Calderón.
"Estamos consternados porque los muertos y los heridos son gente del pueblo, afirmó Godoy.
Jorge Romero, comandante de Protección Civil del estado de Michoacán, dijo que el número de víctimas es de ocho, seis mujeres y dos hombres.
Las explosiones se produjeron cuando el gobernador Godoy encabezaba en la plaza cívica de Morelia, el llamado "Grito de la Independencia", una celebración a la que acuden familias enteras en las principales ciudades del país.
El portavoz de la Procuraduría (Fiscalía) del Estado, Víctor Arredondo, indicó que la primera explosión causó el pánico entre los asistentes al acto cívico y "dejó un cráter de cuarenta centímetros de largo por cuarenta de ancho y ocho centímetros de profundidad".
"La siguiente explosión fue a una cuadra (calle)", instantes más tarde, según las fuentes, que confirmaron que todas las víctimas eran civiles.