Las mujeres que toman o han tomado la píldora tienen más probabilidades de vivir más que las que nunca la han consumido, según indica un estudio británico que siguió a miles de féminas durante décadas.
El estudio fue iniciado en 1968 por el Real Colegio de Médicos Generalistas, que controló la evolución de unas 46,000 mujeres.
Los autores del estudio hallaron que los beneficios a largo plazo del consumo de la píldora, a medida que las mujeres envejecían, compensaban con creces los riesgos.
Sin embargo, identificaron un pequeño aumento del riesgo de morir entre las mujeres de menos de 45 años que tomaban la píldora, en parte relacionado con el riesgo conocido de coágulos sanguíneos.
"A muchas mujeres, especialmente aquellas que tomaron la primera generación de anticonceptivos orales hace muchos años, les tranquilizarán nuestros resultados", declaró el profesor Phillip Hannaford, de la universidad escocesa de Aberdeen.
El investigador señaló que no sólo el consumo de la píldora no está asociado con un mayor riesgo de muerte a largo plazo, sino que "el beneficio neto es aparente".