Al menos 41 personas han muerto en una serie de explosiones registradas en la ciudad sureña afgana de Kandahar, apenas una hora después de que la Comisión Electoral diera a conocer los primeros resultados de las elecciones presidenciales.
El atentado, que dejó decenas de heridos, ocurrió en la provincia de la que es gobernador Ahmed Wali Karzai, hermano del presidente, Hamid Karzai, que, según los resultados electorales, encabeza el escrutinio de los comicios del pasado día 20.
El ataque consistió en una serie de explosiones simultáneas registradas en el barrio kandaharí de Shahr-i-Naw, según relató a la agencia afgana Pajhwok el propio Ahmed Wali Karzai.
Su portavoz, Zelmay Ayobi, explicó además que las bombas causaron la muerte de 41 personas y heridas a otras 66, y que destrozaron varias viviendas en la zona.
Tras los atentados, el área fue acordonada por soldados del Ejército afgano y tropas canadienses de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) presentes en Kandaharí, una de las ciudades más importantes de Afganistán y antigua “capital” del régimen talibán.
De acuerdo con Pajhwok, en el área de las explosiones están ubicadas una base de las fuerzas de seguridad afganas y una agencia japonesa que participa en proyectos de construcción, cuyas oficinas se derrumbaron por efecto de la explosión.
Por otro lado, en el sur afgano, cuatro soldados estadounidenses de la ISAF -que operan bajo mando de la OTAN- perdieron la vida a causa de la explosión de un artefacto, una de las tácticas habituales empleadas por los insurgentes.
Con esas muertes, el año 2009 es ya el más mortífero para las tropas internacionales presentes en Afganistán.