Un sistema para limpiar grandes volúmenes de agua contaminada en la planta del desastre nuclear en Japón fue apagado ayer, horas después de que entrara en funcionamiento, debido a que un componente se saturó de radiactividad más rápido de lo previsto.
Tokyo Electric Power Co., que opera la planta nuclear Dai-ichi de Fukushima, investiga las causas y desconoce cuándo volverá a echar andar el sistema, dijo el portavoz de la empresa Junichi Matsumoto.
Se bombea agua fresca para enfriar los núcleos de los reactores dañados, y durante el proceso se contamina. Unas 105,000 toneladas de agua altamente radiactiva se han acumulado en toda la planta, y podrían derramarse en un par de semanas si no se adoptan mayores medidas.
Según los análisis previos, el sistema para el tratamiento del agua redujo el contenido de cesio a casi una diezmilésima parte de sus niveles originales. Y comenzó a funcionar de manera total el viernes por la noche después de una serie de problemas, como fugas y fallas en válvulas.
El sistema fue apagado a primeras horas del sábado, cuando los trabajadores detectaron un aumento agudo de la radiación en el componente que absorbe el cesio, dijo Matsumoto.
La radiactividad alcanzó su límite en cinco horas en uno de los 24 cartuchos, el cual debía durar algunas semanas, según lo previsto, agregó Matsumoto.
El sismo y tsunami del 11 de marzo de este año causaron una interrupción eléctrica en la planta nuclear, lo que a su vez hizo que dejaran de funcionar los cruciales sistemas de enfriamiento y se fundiera el núcleo en tres reactores.
TEPCO pretende lograr que los reactores alcancen un estado de apagado frío para principios de enero.