Cuba someterá a discusión próximamente un anteproyecto de Ley de Seguridad Social, que deben analizar los trabajadores de todo el país y que menciona a los "cuentapropistas" o trabajadores privados como beneficiarios de la legislación.
El Gobierno cubano autorizó la práctica de diversas ocupaciones por privados durante la grave crisis que azotó a la economía nacional en la década pasada tras el derrumbe de la URSS, mercado crucial para Cuba en ambas direcciones.
Aunque desde entonces ese sector se ha mantenido vigente, disminuyó numéricamente a partir de la cancelación de nuevos permisos estatales para ejercer algunos oficios y el retiro de autorizaciones a individuos por violaciones de rigurosas normas.
El anteproyecto de Seguridad Social anunciado por el Gobierno del presidente Raúl Castro, durante la sesión parlamentaria del 11 de julio pasado no excluye, por vez primera, a los "cuentapropistas" o el mal llamado sector informal.
La prensa oficial cubana "Granma" ofreció a sus lectores un resumen de puntos que deberán ser discutidos por casi tres millones y medio de trabajadores afiliados a sindicatos en septiembre y octubre próximos, antes de la aprobación de esa ley.
"Se incorpora un régimen especial integrador de la seguridad social para los trabajadores por cuenta propia, con lo cual se abarcará a todos los trabajadores del país", expuso uno de los puntos citados por el diario, que es órgano oficial del gobernante Partido Comunista.
También en junio el Gobierno autorizó nuevos taxis privados en zonas rurales del país que carezcan de transporte estatal público o este sea muy escaso.
En la agricultura, donde las transformaciones gubernamentales son más notables, campesinos privados están recibiendo tierras estatales en usufructo como una de las medidas para aumentar la producción alimentaria y la efectividad de esa rama.
Actualmente, los trabajadores por cuenta propia en Cuba pueden ejercer oficios como pequeñas cafeterías y restaurantes, talleres de mecánica y de electrodomésticos, ventas de productos del agro, peluqueros, barberos, taxistas y otros.
Raúl Castro ha reiterado sobre la nueva Ley de Seguridad Social, casi como en cada uno de sus discursos, que los ciudadanos debían expresar sus criterios con franqueza, "no aspiramos a la unanimidad, que suele resultar ficticia, en éste o en cualquier otro tema".