El equipo científico de Phoenix aplazó el comienzo de los trabajos de su brazo robótico debido a problemas de comunicación con el orbitador que sirve de enlace a la sonda que se posó sobre una región cercana al polo norte de Marte.
"Estamos en estos momentos tratando de restablecer esa comunicación", dijo una portavoz del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL).
Las maniobras iniciales consistían en soltar la "muñeca" del brazo robótico y luego flexionar su "codo".