De esa cantidad, $25 millones se destinarán a las “necesidades más inmediatas”, como la compra de fármacos y equipos médicos, especialmente para la detección y el diagnóstico de la enfermedad, detalló Carstens en una rueda de prensa junto al presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.
El resto del dinero será dirigido a fortalecer la capacidad operativa e institucional de México, añadió.