El Consejo de Seguridad aprobó ayer por unanimidad una resolución, elaborada por Japón, que condena y sanciona a Corea del Norte por el reciente lanzamiento de misiles, y exige que retorne a las negociaciones a seis bandas.
Los 15 miembros del Consejo, tras intensas y complicadas negociaciones, votaron a favor de la medida, patrocinada por ocho países, entre ellos EE.UU, Reino Unido y Francia.
Ante la amenaza de veto de China, miembro permanente del Consejo, Japón y EE.UU. en el último momento acordaron eliminar del documento las referencias al Capítulo VII de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que hubieran allanado el camino a sanciones económicas más amplias o a una intervención militar contra Pyongyang.
Corea se defiende
Corea del Norte rechazó rotundamente la resolución adoptada por el Consejo de Seguridad, y afirmó que continuará con sus ejercicios militares, a los que tiene derecho como Estado soberano.
Así lo manifestó el embajador de Corea del Norte, Pak Gil Kon.
"La resolución adoptada es injustificable y chantajista. Mi país condena el intento de algunas naciones de abusar del Consejo de Seguridad para el objetivo político de aislar y poner presión a Corea del Norte", resaltó.
Los lanzamientos fueron ejercicios rutinarios de "disuasión y autodefensa".