El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, ha expulsado la Mukata o sede de la Gobernación de la ciudad de Ramala, a 21 militantes de las "Brigadas de los Mártires de Al Aqsa", afiliadas a su movimiento Al Fatah.
Según fuentes palestinas que citó ayer la radio pública israelí, la medida fue adoptada por recomendación de los jefes de los organismos de seguridad palestinos por temor a que su presencia en la Mukata diera pretexto a Israel para atacar el lugar.
Los militantes, buscados por organismos de seguridad israelíes, se refugiaron hace dos meses en las instalaciones donde se encuentra confinado Arafat desde hace más de dos años.
Uno de los refugiados es Ali Barguti, sobrino del secretario general de Al Fatah en Cisjordania, Maruán Barguti, preso desde hace dos años en Israel, y procesado por supuesta implicación en ataques de la resistencia palestina contra la ocupación militar.
La decisión del líder palestino de expulsar de su cuartel general a los 21 militantes, enfureció a los activistas, pero algunos dirigentes palestinos la justificaron alegando razones de seguridad.
"Arafat nos abandonó. Es un crimen, porque ante todo somos miembros del Fatah y él debería protegernos. De este modo, cede a las presiones de Israel que amenaza con atacar la Mukata", agregó Barguti, precisando que esos 21 activistas armados se refugiaban desde hace unos tres años en el cuartel general.