El líder palestino, Yasser Arafat dijo ayer que no piensa, por ahora, dimitir aunque tampoco decidió si será candidato en las elecciones de enero. Arafat prometió, sin embargo, que no renunciará a corto plazo. "He sido elegido por el pueblo. No soy un cobarde. No estoy dispuesto a traicionar al pueblo que me eligió", destacó Arafat.
Agregó que las reformas exigidas a la Autoridad Palestina por Estados Unidos ya fueron iniciadas y que recibiría con beneplácito cualquier intervención internacional para proseguir con el proceso. Arafat hizo sus declaraciones al exhortar Estados Unidos a los palestinos que seleccionen un nuevo liderazgo sin compromisos con el terrorismo.
Desde que el presidente George W. Bush hizo la exhortación, al parecer muchos palestinos se unieron en apoyar a su líder, pese a los graves problemas económicos y prolongadas quejas de corrupción en la Autoridad Palestina.
Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell afirmó ayer que EU "espera una nueva dirección palestina", añadiendo que "no tratamos actualmente" con Arafat.
"Esperamos una nueva dirección palestina", declaró Powell a la televisión qatarí Al-Jazira, agregando que "en estos momentos no tratamos con el presidente Arafat".
Las palabras en inglés de Powell no podían escucharse con claridad debido a la traducción árabe que realizó la cadena de televisión. "Queremos tratar con otros dirigentes, que aparezca una nueva dirección palestina con la cual podamos tratar", dijo Powell.
En tanto, soldados israelíes mataron a cuatro palestinos, entre ellos un niño de 13 años y un periodista, en ataques lanzados en Cisjordania y en la franja de Gaza, mientras el ejército israelí arrestaba decenas de sospechosos en tres poblados del norte de Cisjordania.
Un profesor de una escuela secundaria de un pueblo cercano a la ciudad de Kalkiliya (norte de Cisjordania), fue alcanzado por disparos en la noche del miércoles al jueves cuando volvía a su hogar y murió ayer por sus heridas en un hospital israelí de la región de Tel Aviv a donde fue transferido.
Por otro lado, Imad Abu Zahra, de 35 años, redactor y fotógrafo en un periódico palestino, murió ayer, en Jenín. Resultó herido la víspera en la pierna con un colega por disparos israelíes, y murió por la hemorragia.