El candidato perdedor en las elecciones del domingo, el socialdemócrata Rolando Araya, quien fue agredido ayer por una turba socialcristiana, dijo ayer sentirse "muy bien, pero un poquito mareado", y abandonó el hospital México. Araya abandonó el hospital México, donde fue ingresado, en silla de ruedas, con un collar ortopédico y rodeado de familiares y amigos.
El candidato opositor dijo que más que un golpe a su persona "fue un golpe a Costa Rica" la agresión de que fue víctima. El candidato socialdemócrata señaló que es inadmisible que sucedan estos hechos en un país "educado y civilizado". "Lo siento mucho por Costa Rica", apuntó.
Una enardecida turba de seguidores del gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), que celebraban el triunfo electoral la noche del lunes en Palamares, 54 kms al oeste de San José, golpearon al ex candidato con un palo en la cabeza, dejándolo inconsciente.
En sus primeras declaraciones públicas tras el incidente, Araya explicó que había viajado en compañía de esposa e hijos a Palmares, su ciudad natal, para visitar la casa de sus padres, hasta donde llegó la turba para lanzar graves insultos contra la familia.
Aseguró que su hijo mayor fue atacado a palos y que, al intentar intervenir en su defensa, también recibió el impacto en la cabeza que lo dejó inconsciente.
Araya, dijo ayer que se siente "humillado", pero aseguró que se siente bien físicamente y que perdona a sus agresores. "Estas cosas ocurren porque hay un espíritu de violencia en el país que debe manejarse con mucho cuidado", expresó. Añadió que no tiene el "menor rencor ni deseos de venganza", pero "lamento mucho lo ocurrido". Que Dios los perdone por que no saben lo que hacen", subrayó.
La agresión contra Araya, ha consternado ayer a la clase política y la opinión pública. El incidente, que ha enturbiado las elecciones del pasado domingo que transcurrieron con absoluta normalidad, ha sido unánimemente condenado.
Tanto el Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata) como el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC, derecha), lamentaron el hecho y pidieron a los costarricenses mantener la calma.
El virtual presidente electo de Costa Rica, Abel Pacheco, lamentó la agresión y aseguró que pedirá a las autoridades que castigue a los responsables. Pacheco, quien visitó el hospital México, donde se encontraba ingresado Araya, expresó que pedirá una investigación inmediata a la policía judicial. "La agresión a Araya es una vergüenza para Costa Rica en el mundo. El país tiene que entender que celebración con alcohol no es una mezcla recomendable", dijo Pacheco.