El gobierno argentino "reforzó la seguridad y aumentó precauciones", al haber sido alertado sobre la posibilidad de que Buenos Aires sea blanco de un atentado terrorista en los próximos días, informó ayer el ministro de Defensa, José Pampuro.
"Efectivamente, hemos recibido a través de los servicios de inteligencia del Estado y de las Fuerzas Armadas, una presunción de distintos organismos de inteligencia internacionales sobre la posibilidad de que Argentina tuviera algún tipo de problemas de este tipo", advirtió Pampuro en declaraciones a radio Mitre.
Aseguró que "la información habla de objetivos norteamericanos, británicos y españoles. Es seria y proviene de dos servicios de inteligencia internacionales".
Pampuro reveló que el Gobierno "le presta mucha atención" a estas advertencias, por lo que las autoridades "han incrementado la vigilancia en algunas zonas estratégicas del país".
"Tengo entendido que hay varios países involucrados en esto y la Argentina es uno de ellos", indicó Pampuro. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó que su cartera "no ha tenido una notificación" formal sobre la alerta.
Fernández, ordenó reforzar ayer todos los controles migratorios fronterizos, a raíz de la advertencia de servicios de inteligencia nacionales y extranjeros sobre la posibilidad de que Argentina "sea blanco del terrorismo internacional".
Destacó la postura que tuvo Argentina "al unísono con otros países de Latinoamérica" de oposición a la invasión estadounidense a Irak, sin la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que podría alejar a Buenos Aires como eventual blanco de atentados.
Las embajadas de Gran Bretaña, Italia y España, entre otras, reforzaron ayer las medidas de seguridad. En la embajada británica, se instaló ayer una tanqueta de la Policía Federal y en la embajada de Italia, se colocaron sendos patrulleros en ambas esquinas, igual que ocurrió en la Embajada de España.
El presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Abraham Kaul, advirtió ayer que el país sudamericano podría ser "un blanco más fácil" que las potencias mundiales para un eventual atentado, pero dijo que aún no recibió oficialmente "ninguna información" en ese sentido.
Kaul estimó que Argentina "es un país débil en su seguridad", y detalló que tiene "fronteras muy amplias, difíciles de controlar; una justicia débil y, con un alto grado de corrupción, cualquier miembro de una fuerza como las de seguridad, puede participar de un atentado por cuestiones de dinero".
En ese sentido, estimó que "siendo un país más débil en seguridad, Argentina puede ser un blanco más fácil", aunque afirmó que "hoy Argentina está mucho mejor preparada que en 1994, cuando fue el atentado a la AMIA".
Kaul señaló además que "ningún atentado se hace de un día para el otro. Requiere de una organización local, que haga inteligencia, que lo planifique, que consiga los explosivos, los coches bombas", así como financiamiento económico.
El dirigente recordó los recientes ataques en Turquía, al señalar que los terroristas "lo hicieron en un país más débil intentando golpear a Inglaterra", que participó de la invasión a Irak.