Un hincha argentino al que un ladrón le robó el teléfono móvil en Johannesburgo en la primera semana del Mundial de Fútbol 2010 pidió a los tribunales sudafricanos clemencia para el caco, al que le han impuesto una pena de cinco años de cárcel.
Guillermo Luis Meinero, a quien le robo el móvil un ladrón identificado por las siglas HTC el pasado 12 de junio, ha recurrido la sentencia y señalado al juez que la pena de cinco años es "exagerada".
El ladrón, que no tenía antecedentes penales, se declaró culpable del robo del móvil tras un juicio que duró 20 minutos ante el Tribunal Especial para el Mundial de Fútbol de Johannesburgo, en el mismo día en que cometió el delito y fue detenido por la Policía en el centro de la ciudad.