La economía de Arizona perderá varios millones de dólares durante el boicot programado para la próxima semana en protesta a los ataques en contra de los inmigrantes indocumentados y sus familias, aseguró una activista.
El paro laboral que comenzará el próximo lunes y culminará el 9 de septiembre tiene el propósito de exigir que se detengan las redadas, así como que se eliminen las sanciones laborales en contra de aquellos que contratan indocumentados y luchar por la reunificación familiar.
"La respuesta que hemos tenido ha sido tremenda, compañías de construcción, jardinería, reconocidas cadenas de comida rápida y supermercados nos han expresado su apoyo", dijo Rosendo Hernández, vicepresidente de la organización Inmigrantes Sin Fronteras.
"Estamos pidiendo a la comunidad inmigrante, a los hispanos y a todos aquellos que nos quieran apoyar a que no trabajen y no compren nada durante los siete días que durará el paro laboral", agregó el activista.
El movimiento colocará pancartas con el lema "Hoy no trabajamos, no compramos, somos necesarios", en rechazo a la ley estatal que entrará en vigor el próximo enero y que sancionará a los negocios que contraten inmigrantes indocumentados.