Con tres personas heridas y otras 66 arrestadas arrancó ayer un paro nacional en Perú, que busca dar un ultimátum al impopular presidente Alejandro Toledo para que cambie su política económica.
La huelga, la primera en cuatro años, empezó en la madrugada con una secuela de petardos que el principal grupo opositor a Toledo, el partido Aprista, lanzó para inaugurar la protesta.
La protesta se sintió en forma limitada en la capital pero tuvo mayor fuerza en ciudades del interior del país, según reportes de prensa.
El primer ministro Carlos Ferrero afirmó que la paralización fue "un fracaso" porque "el país funciona normalmente, los mercados están abiertos, los niños están en los colegios, el comercio funciona; en consecuencia el paro no ha tenido éxito".
Sin embargo, Juan José Gorriti, secretario general de la CGTP, la más importante central sindical del país, subrayó que la paralización se desarrolló "con total éxito y de manera pacífica".
Toledo, que termina su gobierno en julio de 2006, atraviesa una severa crisis de popularidad con un respaldo de apenas entre 5 y 8% y una desaprobación del orden del 90%, según todas las encuestas.pppLas protestas fueron más fuertes en Arequipa y otras ciudades del interior del país.