Gran Bretaña usó cazas de combate ayer para interceptar un avión comercial que transportaba a más de 300 personas provenientes de Pakistán, desviándolo a una pista aislada en un aeropuerto en las afueras de Londres, donde arrestaron a dos pasajeros británicos que supuestamente amenazaban con destruir la nave.
Un funcionario de seguridad británico dijo que el incidente que se suscitó en el vuelo de Pakistan International Airlines no pareció estar relacionado con un atentado terrorista, aunque la policía sigue investigando. Sin embargo, el incidente cimbró aún más a Gran Bretaña luego de que hace unos días un soldado fue asesinado en una calle de Londres en un presunto ataque terrorista.