La Convención de Naciones Unidas sobre Derecho del Mar dispone que un barco puede ser abordado en aguas internacionales si se sospecha que transporta armas o armas de destrucción masiva. Si no es el caso, debe pedirse permiso al país del pabellón del barco.
El tratado, que es llamado la "Constitución de los océanos", permite los bloqueos marinos, pero si un barco intenta romperlo podrá ser detenido "si es necesario y se hace de forma proporcionada".
El Ejército israelí alega que los activistas atacaron a sus soldados cuando éstos abordaban los barcos, mientras que los organizadores de la flotilla señalan que las fuerzas israelíes fueron las primeras en disparar.
Israel llevaba días preparando el asalto a la flotilla para hacer cumplir el bloqueo por tierra, mar y aire que impuso a Gaza hace tres años.
Una investigación, dirigida por la ONU o por Turquía, el país al que pertenecía el pabellón del barco, es requerida para averiguar si el uso de la fuerza fue proporcionado para que sea aceptable la actuación en defensa propia.