El número de víctimas mortales de la avalancha de nieve que había golpeado el sábado una aldea del sur de Kosovo se elevó hasta 10 personas tras ser encontrados ayer otros dos cuerpos sin vida, informaron fuentes de la Policía kosovar.
Una tercera persona continúa desde el sábado desaparecida.
El presidente de Kosovo, Atifete Jahjaga, calificó de tragedia lo sucedido y declaró ayer un día de luto nacional.
La avalancha, de 500 metros de longitud y 10 metros de alto, se produjo el sábado en el poblado de Restelica, a unos cien kilómetros de Pristina, y destruyó seis viviendas.
Tras una operación de diez horas de los equipos de rescate que se trasladaron de inmediato al lugar de los hechos, el ministro kosovar de Infraestructura, Fehmi Mujota, informó anoche a la emisora pública RTK de que una niña de diez años había sido rescatada con vida y que otras siete personas fueron halladas muertas.
Otras tres personas fueron declaradas desaparecidas y la noticia de que dos de ellas han muerto no ha sorprendido, dada la enorme dificultad de sobrevivir en la actual situación climática.
Debido a la ola de frío siberiano, con temperaturas de hasta 22 grados bajo cero, y a las grandes capas de nieve que se han acumulado tras varios temporales, el Gobierno kosovar ha ordenado el cierre de las escuelas en todo el país.
Las fuerzas de paz de la OTAN acudieron en ayuda de las autoridades locales.