El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Barroso, se reúne hoy en Singapur con ministros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para tratar sobre el pacto comercia que la organización busca con Europa.
Además de Barroso, también por parte europea, también participarán en las conversaciones el comisario de Comercio, Peter Mandelson, y la comisaria de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner.
En un comunicado emitido a su llegada la ciudad-Estado, Mandelson señaló que esperaba que los países de la ASEAN sigan plenamente comprometidos en la agenda para las negociaciones del acuerdo de libre comercio.
El comisario añadió que los beneficios de ese acuerdo "serán considerables para ambas partes y debemos trabajar para alcanzarlos lo antes posible".
Según los datos divulgados esta semana por la oficina de estadística comunitaria (Eurostat), la UE redujo su déficit comercial con los países de la ASEAN de los 34.000 a los 29.000 millones de euros entre los años 2000 y 2006.
En ese periodo, las exportaciones de bienes de la UE hacia los miembros de la ASEAN aumentaron de los 42.000 a los 49.000 millones de euros (15 por ciento más), mientras que las importaciones pasaron de los 75.000 a los 79.000 millones de euros (seis por ciento más).
Las principales exportaciones de la UE a los países de la ASEAN en el 2006 fueron circuitos electrónicos, aviones, motores, y medicamentos, mientras que las importaciones eran fundamentalmente piezas de hardware informático, incluidos monitores e impresoras, teléfonos móviles y circuitos electrónicos.
La UE es el segundo mayor socio comercial de la ASEAN, después de Estados Unidos.
Las negociaciones sobre el acuerdo comercial se reanudan en Singapur en medio del aumento de la presión de la UE sobre la ASEAN para que convenza a Birmania sobre la necesidad de iniciar una reforma democrática.
Esta misma mes, la UE adoptó sanciones contra 1.207 empresas birmanas, extendió la prohibición para concesión de visados a miembros de la Junta Militar, en respuesta al aplastamiento de la multitudinarias manifestaciones pacíficas en favor de la democracia que tuvieron lugar a finales de septiembre en Rangún y otras ciudades de Birmania.