Un sacerdote católico fue asesinado ayer, en el este de Pakistán por varios hombres que entraron en su casa y dispararon contra él, informó la Policía en Islamabad.
La fuente añadió que el sacerdote había conseguido que el Estado paquistaní devolviera a la Iglesia Católica una escuela nacionalizada y posteriormente empezó a recibir las amenazas.
Por otra parte, el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, prometió ayer "severidad" con los responsables del atentado contra una mezquita chií de la ciudad de Qüeta, donde el jueves, murieron más de 40 personas lo que ha generado disturbios en algunas ciudades del país.