El fiscal general de Estados Unidos, John Ashcroft, se encuentra en la unidad de cuidados intensivos de un hospital debido a una dolorosa enfermedad que involucra la inflamación del páncreas, anunció ayer el Departamento de Justicia.
Ashcroft, asumió la Fiscalía General, después de una candente lucha para confirmar su nominación, hecha por el presidente George W. Bush. El fiscal estadounidense padece un caso grave de pancreatitis causado por cálculos biliares.