"El hecho de que gente de prácticamente todos los países haya participado ya en el concurso es una señal de que esta iniciativa está uniendo al mundo entero", dijo la portavoz de la fundación New 7 Wonders (Las Siete Nuevas Maravillas), Tia Viering.
Esa fundación, con sede en Zúrich, es la organizadora del extraño concurso, que concluirá el próximo 7 de julio en el Estadio da Luz de Lisboa, donde se harán públicos los resultados de las votaciones recogidas por mensajes de texto enviados a través del móvil o por internet.
Los edificios o infraestructuras que ganen recibirán un título que les acreditará como nueva maravilla del mundo, lo que "reforzará su atractivo turístico", según Viering.
Para dar a conocer a los ganadores, la fundación también tiene previsto desarrollar proyectos divulgativos en las escuelas y en otros ámbitos educativos, y hacer una reproducción en tres dimensiones de cada uno con el objetivo de tenerlos registrados íntegramente para la posteridad.
La fundación "New 7 Wonders" fue creada en 2001 por el filántropo suizo Bernard Weber con el fin de proteger el patrimonio de la humanidad e inicialmente se nutría de las aportaciones de su propio creador, pero con los años se han ido incrementando las donaciones.
La iniciativa está respaldada por el Fondo de la ONU para la Educación y la Infancia (UNESCO).
Los más votados son la Acrópolis de Atenas (Grecia), la Pirámide de Chichen Itza (México), el Coliseo (Italia), la Torre Eiffel (Francia), la Gran Muralla (China), el Machu Picchu (Perú), el templo de Petra (Jordania), las Estatuas de la Isla de Pascua (Chile).
La organización ha decidido designar a las Pirámides de Guiza (Egipto) como candidata honoraria.