La embajada italiana en Bagdad fue atacada con morteros ayer y varios iraquíes murieron, informó el gobierno italiano.
Un agente de la Policía de Bagdad, que habló con la condición de no ser identificado, afirmó que un iraquí murió y tres resultaron heridos.
Ningún italiano resultó lastimado, según el Ministerio de Relaciones Exteriores en Roma.
La cancillería informó que no tenía detalles sobre cuántos iraquíes murieron ni sus identidades. Según una agencia de noticias, dos iraquíes murieron.
El ataque se produjo pocas horas antes de la llegada a Italia del presidente norteamericano George W. Bush para reunirse con el primer ministro Silvio Berlusconi.
Por otra parte, el máximo líder religioso del chiísmo en Irak, el ayatolá Ali Sistani, expresó ayer su apoyo al recién formado Gobierno interino, pero exigió que logre restablecer la seguridad y devolver la soberanía al país.
El apoyo de Sistani, coincidió con nuevos combates en el llamado frente chiíta (sur de Irak), donde al menos cinco personas murieron en nuevos enfrentamientos en Kufa.