Cuatro israelíes fueron muertos ayer en un ataque con granadas y armas automáticas contra un local del partido Likud en la ciudad israelí de Beit Shean, por dos palestinos que fueron después abatidos por la Policía, según un balance dado por la TV israelí.
Unas 15 personas resultaron heridas, 10 de ellas gravemente, indicó la televisión. Según testigos, los asaltantes llegaron en un vehículo a Beit Shean, que se detuvo a la altura de la sede del Likud, luego descendieron antes de disparar con armas automáticas y lanzar granadas.
Poco después, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, un grupo vinculado al Fatah del presidente de la Autoridad Palestina,Yasser Arafat, reivindicaron este ataque, en una llamada anónima a la AFP.
En tanto, un niño palestino de tres años murió víctima de tiros israelíes, ayer en Hebrón, ciudad del sur de Cisjordania reocupada por el Ejército de Israel, informaron fuentes médicas palestinas.