El ataque ayer contra una mezquita suní en Bagdad, una semana después de la muerte de principal líder chií iraquí, Mohamed Baqir al-Hakim, crea nuevos temores entre la población sobre el intento de crear una conflicto religioso y étnico en el país.
Esta madrugada, a alrededor de las 6.00 hora local (2.00 GMT), cuatro hombres vestidos de civil, dispararon con ametralladoras contra la mezquita suní de Qaba e hirieron a tres personas, una de ellas de gravedad.
La mezquita de Qaba se encuentra en el centro del barrio de Shab, de mayoría chií y conocido por oposición a la presencia de tropas estadounidenses en Irak. "Acusamos a Israel y a EEUU de haber planeado esta agresión para intentar perpetuar el estado de caos en el país", afirmaron feligreses.