El ataque contra un hotel lujoso en la capital de Mali donde murieron 19 personas fue un claro intento para descarrilar un frágil proceso de paz que busca estabilizar el norte del país, opinó un representante de grupos separatistas del norte.
Las negociaciones de paz han avanzado muy lentamente entre el Gobierno central y los grupos separatistas del norte desde hace más de dos años.
El diálogo busca poner fin a las disputas que volvieron grandes secciones del país en un refugio para los milicianos islámicos radicales.
Las conversaciones se habían mostrado prometedoras en los últimos meses. El hotel Radisson Blu, que fue atacado por dos hombres armados el viernes, era el sitio programado para hospedar una reunión sobre la aplicación de los últimos acuerdos.
"El ataque fue contra el acuerdo de paz", dijo Sidi Brahim Ould Sidati, representante de Coordinación de Movimientos Azawad, conocido por sus siglas francesas, CMA. La CMA es una coalición de grupos que buscan autonomía en el norte de Mali, incluso árabes y tuaregs.
"Los yihadistas están en diferentes grupos, pero su objetivo es el mismo: obstaculizar la implementación del acuerdo de paz", dijo Sidati.
Fueron los grupos separatistas seculares los que primero se apoderaron del norte de Mali en 2012, usando armas robadas de los arsenales en la vecina Libia, pero fueron superados pronto por los radicales aliados de Al Qaeda.