Al menos 10 personas murieron y otras 20 resultaron heridas en un ataque perpetrado ayer por rebeldes cerca de un templo hindú en Jammu, la capital invernal del convulsionado estado de Jammu y Cachemira, informó la policía.
Las autoridades dijeron que un grupo de militantes lanzó una granada en Raghunath Bazar, el principal centro comercial de Jammu, ubicado cerca del famoso templo hindú Dios-Rey Ram, antes de abrir fuego con armas automáticas en un intento de penetrar en el recinto.
Las fuerzas de seguridad se enfrentaron a los rebeldes.
"Cuatro miembros de las fuerzas de seguridad, cuatro civiles y dos presuntos militantes murieron. Otras 20 personas, en su mayoría civiles, resultaron heridas en el ataque", dijo a Reuters un agente de la policía.
"Las fuerzas de seguridad han acordonado el templo y el área adyacente y lanzaron una búsqueda masiva para atrapar al tercer militante, que se cree está oculto en los alrededores", agregó.
Funcionarios de alto rango visitaron la escena y las autoridades aumentaron las medidas de seguridad. Ningún grupo se atribuyó de inmediato la responsabilidad por el ataque.
La policía dijo que encontró dos rifles de asalto, una pistola, seis granadas y municiones en poder de los rebeldes muertos.
Los heridos, algunos de ellos en condiciones críticas, fueron ingresados en un hospital público de Yamu, sede de la administración del gobierno regional de Yamu y Cachemira durante el invierno.
Ningún grupo o individuo se atribuyó la autoría del atentado, pero las fuerzas de seguridad culparon a militantes musulmanes que luchan por la secesión de la Unión India de Yamu y Cachemira, el único estado indio con mayoría de población islámica.
Más de 34,000 personas han perdido la vida desde que los rebeldes intensificaron la lucha armada contra el poder de Nueva Delhi a finales de 1989.
Alrededor de una docena de grupos rebeldes están luchando contra la soberanía india de Cachemira, una región de mayoría musulmana dividida entre la India y Pakistán.