El estado brasileño de Santa Catarina, una de las regiones más turísticas del sur del país, registró ayer una decena de ataques violentos perpetrados por bandas armadas.
Los grupos violentos incendiaron siete autobuses y una grúa y también fueron responsables de otros dos intentos de incendio a colectivos, además de ataques a tiros contra una comisaría, un puesto policial, una cárcel y a la alcaldía de la ciudad de Itajaí.
En los ataques nadie resultó herido y las autoridades, que están movilizadas por el aumento de la violencia desde mediados de esta semana.