Un automóvil cargado de explosivos estalló en Madrid ayer y dejó por lo menos 43 heridos cerca de un lugar donde el rey Juan Carlos asistió anoche a una ceremonia junto con el mandatario mexicano Vicente Fox.
Una persona que dijo representar al proscrito grupo armado vasco ETA había llamado antes para advertir sobre el inminente estallido del artefacto, indicó el Ministerio del Interior.
La explosión ocurrió horas después de la captura de por lo menos 14 presuntos etarras, y una semana después que el Parlamento español rechazara un plan presentado por el presidente de la región vasca, Juan José Ibarrexte, para obtener una virtual independencia.
Fue el peor atentado ocurrido en la capital desde los ataques ferroviarios del 11 de marzo, que mataron a 191 personas y fueron reclamados por guerrilleros urbanos que dijeron actuar en nombre de Al Qaeda.