Al menos 28 personas murieron ayer y otras 42 resultaron heridas en la explosión perpetrada por un suicida contra un centro de reclutamiento policial en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, informaron a EFE fuentes policiales.
El suicida condujo un coche hasta las proximidades de las instalaciones policiales, y después se dirigió a pie hasta un puesto de control junto al que se agolpaban decenas de reclutas, según el relato policial.