Milicianos palestinos detonaron una bomba junto a una parada de autobuses en Tel Aviv ayer, matando a una mujer y dejando más de 20 heridos, informaron medios y autoridades locales.
La fallecida, es una mujer soldado de 19 años, con la que el número de muertos desde el comienzo de la Intifada, pasa a 4,177.
El estallido rompió con un periodo de calma relativa en Israel y ocurrió dos días después que el Tribunal mundial de la ONU determinó que "el muro divisorio entre Israel y Cisjordania es ilegal", pese a que el gobierno israelí señala que la cerca tiene el objetivo de mantener a raya a los atacantes palestinos.
Las Brigadas de Mártires Al Aqsa, una milicia palestina vinculada con la facción Fatah de Yasser Arafat, se atribuyó la responsabilidad del atentado, y lo consideró una venganza por las operaciones del Ejército israelí en la ciudad de Naplusa.
Recientemente, Israel mató al comandante de la milicia en esa ciudad.
"Esto deja claro que podemos llegar a cualquier lugar, incluso con la valla", según un portavoz de Al Aqsa.
Las imágenes de la explosión continuaban en la mente de Sammi Masrawa mientras yacía en la cama de un hospital: la joven soldado decapitada parcialmente, una mujer en avanzado estado de gestación tirada en la acera con sus piernas mutiladas y gritando "mi bebé, mi bebé".
La explosión de ayer fue suficiente para cambiar su visión. El joven israelí árabe de 29 años, de Tel Aviv, fue el titular de un comité local que pidió la coexistencia entre israelíes y palestinos.
Ahora quiere mantenerlos alejados.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, ordenó ayer que se continúe la construcción del muro de separación, pese al fallo de la ONU.
Sharon ordenó continuar los trabajos tras una consulta interministerial a 48 horas del dictamen, que declaró el muro ilegal, según un comunicado de la presidencia del Consejo.
Con este propósito, conversó con el primer ministro interino, Ehud Olmert, el jefe de la diplomacia, Sylvan Shalom, y los ministros de Defensa, Shaul Mofaz, Justicia, Yossef Lapid, y Finanzas, Benjamin Netanyahu.
Atentado reafirma argumento de Israel
Milicianos palestinos detonaron una bomba en una parada de autobuses, matando a una mujer y dejando más de 20 heridos.