Al menos tres personas murieron y otras 10 resultaron heridas cuando una bomba destruyó ayer un autobús en Estambul, dos días antes de el presidente estadounidense, George W. Bush, visite Turquía para asistir a una cumbre de la OTAN.
La detonación se produjo después de que una pequeña bomba explotara ayer, más temprano, en las afueras del Hotel Hilton en Ankara, donde tiene previsto alojarse Bush el sábado cuando visite la capital antes de la cumbre en Estambul.
Una agrupación de izquierda se atribuyó la responsabilidad del ataque.
El gobernador de Estambul, Muammer Guler, confirmó la muerte de tres personas y los 10 heridos en la explosión del autobús, uno de ellos de gravedad.
Más temprano, un testigo y una cadena de televisión turca dijeron que habían sido cuatro los muertos por la explosión del autobús.
"El autobús no era el objetivo. La bomba estaba siendo transportada de un lugar a otro", reveló Guler a periodistas.
Por otra parte, la Policía desactivó una bomba de tiempo descubierta ayer en una valija en Yalova, una ciudad no lejos de Estambul, informó la agencia Anatolia.
La cadena de televisión NTV identificó al grupo como el Partido Comunista Marxista Leninista, un pequeño grupo turco que en el pasado ya ha realizado varios ataques menores.
El gobierno turco, anfitrión de la cumbre de la OTAN en Estambul el 28 y 29 de junio, ofreció una rápida respuesta de confianza después de las explosiones.
Valdés Escoffery dijo que son más de catorce años los que llevan pidiendo que esa independencia y su autonomía sean elevadas a un nivel constitucional, como la única forma de evitar la influencia de los gobiernos de turno.
Durante la sesión de ayer, el presidente encargado del Partido Solidaridad, José Raúl Mulino, también mostró el rechazo de este colectivo político a la propuesta de reforma constitucional por considerar que no contiene los verdaderos cambios que requiere la Carta Magna.
Mientras que los representantes del Partido Liberal Nacional (PLN) mostraron su apoyo a la mayoría de los cambios constitucionales incluidos en la propuesta que ha presentado ante la Asamblea Legislativa, el Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Por otro lado, un rotundo "no" a la pretensión de reformar el artículo 35 de la Constitución Nacional que reconoce a la religión católica como la mayoritaria de los panameños, sentenció ayer el arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño.
Consideró que "de ninguna manera" deben realizarse cambios a ese artículo, pues lo que "ya está instituido hay que mantenerlo para bien", ya que las reformas constitucionales deben realizarse para mejorarla y no para quitarle lo bueno que tiene.
Aunque en el paquete de reformas propuestos a la Asamblea no está incluido ese artículo, el miércoles la legisladora Teresita de Arias dijo haber escuchado sobre una propuesta de anexar esa reforma, aprovechando que se encontraban en la discusión los representantes del Comité Ecuménico, para así darle oportunidad a las otras religiones.
Mientras el padre Néstor Jaén, presidente del Comité Ecuménico, le respondió a la legisladora que no se oponía a que esa idea fuera propuesta, pero que al final los que deciden son los legisladores.