Sujetos desconocidos lanzaron granadas ayer, contra las sedes del mayor sindicato y de la mayor organización empresarial venezolanas, en los más recientes ataques anónimos contra organizaciones opuestas al presidente Hugo Chávez.
Una granada fue lanzada contra la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y otra contra la Federación de Cámaras Empresariales (Fedecámaras). Ambas han expresado su oposición a Chávez y han organizado marchas y protestas contra el gobierno.
Arturo Moreno, secretario ejecutivo de la CTV, dijo que nadie resultó herido y culpó a los sectores más radicales y extremistas del oficialismo. Moreno agregó que esos grupos continúan una campaña de intimidación. Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, dijo que las explosiones demuestran que no hay voluntad dentro del gobierno para poner fin a la violencia.
Por su parte, Chávez pidió ayer a la oposición que sea "seria y coherente" en sus posiciones de cara a la inmediata negociación de una "salida electoral" que sirva para superar la crisis que atraviesa el país.